Quienes Somos?

Esa tarde nos reunimos de nuevo en el bosque. Hacía mucho tiempo que no pisábamos aquellas sendas ni respirábamos ese aire tan limpio. El último de nosotros llegó cuando el sol estaba a punto de ponerse y las hojas refulgían en tonos dorados y ocres. Cuando éramos niños habíamos construido una cabaña en el rincón más profundo de la arboleda. Entonces la realidad nos parecía gris e insulsa. Allí podíamos divertirnos, fantasear y construir un mundo nuevo sin más límites que los de nuestra imaginación. Allí estábamos todos otra vez, años después. El tiempo había hecho mella en nuestros cuerpos pero los ideales de nuestra última infancia seguían ardiendo con la misma intensidad en nuestros corazones. La vida en la ciudad volvía a parecernos monótona y sin sentido. Nuestras causas habían sido adulteradas y vaciadas de contenido por quienes decían defenderlas. La ilusión de nuestras convicciones brillaba en las miradas de mis amigos. Desde este lugar volveríamos a reinventar la realidad, a redefinir nuestras ideas, a estrechar nuestros vínculos. Podrían decir de nosotros que somos unos soñadores, unos radicales o que nuestra lucha estaba perdida de antemano. Pero nadie iba a poder decir de nosotros que moriríamos sin haberlo intentado. En aquel preciso momento, antes de que cayera la noche sobre nosotros, decidimos refundar la Casa en el Árbol. Nos comprometimos a luchar para que nuestros hijos vieran lo que nosotros soñamos.

Deja un comentario