Inicio de actividad

Vivimos en tiempos de convergencia y uniformización. Los jóvenes europeos vestimos igual, decoramos nuestra casa igual, escuchamos en la radio la misma lista de éxitos, comemos en las mismas cadenas de restaurantes, aceptamos los mismos consensos sin rechistar. Lo que no consiguieron los regímenes nazi ni soviético lo está consiguiendo el mercado y el pensamiento único.

Este blog que hoy iniciamos es una modesta llamada de atención y una reivindicación del pensamiento crítico. En la Casa en el Árbol defendemos la dignidad humana, la cultura propia, el derecho a disentir y el valor de las cosas bien hechas.

Cuando le preguntaron a Chesterton qué se podía hacer para empezar la transformación de la economía del mundo, él respondió:

hagan cualquier cosa, por pequeña que sea, que prevenga la terminación del trabajo de combinación capitalista. Hagan cualquier cosa que demore la terminación. Salve una tienda de cien tiendas. Salve una finca de cien fincas, mantenga abierta una puerta de cien puertas; pues mientras esté abierta una puerta, no estamos aprisionados

El delineamiento de la cordura. (The Outline of Sanity, 1927).

Hay muchas cosas que podemos hacer para cambiar el rumbo de la situación y alcanzar un orden social más justo. Piensa de forma optimista, mantén una charla formativa con tus hijos, compra productos de proximidad, vota en conciencia, consume de forma responsable, apoya a una organización local o vecinal que defienda tus mismos ideales. Es la revolución de los pequeños gestos. La dinámica de sistemas enseña que la tendencia de un sistema se puede invertir mediante una señal opuesta a la señal actual. Se llama realimentación negativa. Cuando un sistema se está sobrecalentando, es urgente y necesario una señal de enfriamiento. En caso contrario el sistema corre el riesgo de colapsarse. Unas pequeñas perturbaciones dan lugar a menudo a equilibrios (en sistemas físicos) o a homeostasis (en sistemas biológicos) en los cuales el sistema tiende a volver a su punto de inicio automáticamente.

Creemos que generar esas perturbaciones es el trabajo de las minorías creativas. Aquí estamos para reflexionar, para debatir, para luchar, para soñar, para reír. Para todo. Ésta es la pequeña puerta que hemos abierto al mundo. Mientras esté abierta no estaremos aprisionados. Ayúdanos a evitar que se cierre. Y si tienes fuerzas, abre otra de las 99 puertas restantes. Hagamos corriente. Es hora de respirar aire fresco.

el autor

Si te ha gustado, comparte

Deja un comentario