INDULTÓMETRO: QUE LOS JUECES NO PAREN LA FIESTA

complices

Nuestros políticos y banqueros son como niños y su juego preferido es el pilla-pilla. Ahora tienen un nuevo juguete para evitar que los jueces cascarrabias estropeen la diversión.

Escándalos continuos.

1 de diciembre de 2000. El gobierno de Aznar aprueba un indulto masivo sin precedentes: la medida de gracia se concede a 1.328 presos. Entre los pececillos se cuelan varias truchas: Javier Gómez de Liaño, juez de la Audiencia Nacional condenado por prevaricación en el caso Sogecable, y tres condenados por Filesa (el caso de financiación irregular del PSOE). Son el diputado socialista Carlos Navarro y dos responsables de la empresa: Luis Oliveró y Alberto Flores. Los tres habían sido condenados por asociación ilícita, falsedad documental y delitos contra la hacienda pública.

21 de enero de 2011. Juan Hormaechea, ex-presidente cántabro, es indultado por el gobierno de Zapatero. Este sujeto había sido condenado a seis años de cárcel por malversación de caudales públicos y ya había sido indultado previamente por Felipe González en 1995. Tras la repetición del juicio y la ratificación de la pena de tres años por parte del Tribunal Supremo, Zapatero lo indulta por segunda vez. Los hechos por los que fue condenado se produjeron durante su primer gobierno como líder regional de Alianza Popular (1987-1990).

12 de diciembre de 2011. El PSOE acaba de perder unas elecciones en las que el tono de su campaña había sido muy duro contra la banca. El gobierno saliente de Zapatero convoca un consejo de ministros extraordinario e indulta por sorpresa a Alfredo Sáenz, consejero delegado de Banco Santander, que había sido condenado por el Tribunal Supremo por un delito de denuncia falsa. La explicación de Zapatero: “Se entendió que era razonable y punto”.

17 de febrero de 2012. En medio del desafío independentista de CiU y de un supuesto pulso con el PP, el gobierno de Rajoy indulta a un alto cargo del gobierno de Pujol. Josep Maria Sevitje había sido condenado a más de cuatro años de cárcel por desviar dinero público a empresas afines al partido en el marco de lo que se denominó ‘Caso Treball’. Su condena se redujo a dos años y tanto él como el titular de las empresas (también condenado) evitaron entrar en prisión a cambio de unas modestas multas de 3.600 euros.

El pilla-pilla judicial

Todo el mundo ha jugado alguna vez de niño al “pilla-pilla”.  Es un juego muy simple y con pocas reglas. Uno de los participantes la lleva y deberá coger o tocar al resto de compañeros, cada vez que toque o coja a alguien pasará a coger también, así sucesivamente hasta que todos están cogidos. Existen variantes en las que se puede evitar ser cogido si antes se consigue realizar una acción, como quedarse quieto con los brazos en cruz y decir tulipán; o llegar a una casapillarle (lugar donde no puede entrar el perseguidor), o simplemente un niño puede ser azúcar y, como tal, estar excluido de ser atrapado. Luego están las variantes en las que alguien pillado puede ser salvado por un amigo.

Nuestros políticos y hombres de negocios del establishment son muy juguetones. Son como niños. Despierta ternura verles hacer travesuras y reírse entre ellos. Los demás nos hemos visto obligados a madurar y hacernos adultos. Pero ellos no. Conservan fresca la sonrisa y esa habilidad para ver el mundo con otros ojos. Han cambiado los pantalones cortos por las corbatas y las piruletas por los maletines, pero su juego preferido sigue siendo el pilla-pilla. Que la gente de a pie se indigna y clama contra los evasores de impuestos, pues crean una amnistía fiscal, ponen los brazos en cruz y gritan todos juntos ¡¡¡tulipán!!! Que la opinión pública pide luz y taquígrafos en el caso Noos, pues hacemos a la Infanta azúcar por lo que pueda salir ahí.

Pero su regla preferida es el indulto. Esta regla se utiliza cuando todo lo demás ha fallado. Cuando a uno de los niños le ha pillado un juez amargado, viene un amiguito, le toca el hombro y grita ¡¡¡salvado!!! Y todos se abrazan y se ríen y siguen jugueteando. Y es que los jueces son como esos profesores antipáticos que salen a gritar que se ha acabado la hora del recreo…

elindultometro.es

La Fundación Ciudadana Civio ha creado el indultómetro (www.elindultometro.es). Es una herramienta que compendia todos los indultos concedidos desde 1996 y permite analizar los datos históricos. Civio es una organización sin ánimo de lucro que busca fomentar la cultura de la transparencia y el acceso a la información pública, así como una ciudadanía activa e implicada.

Desde 1996 los gobiernos del PPSOE han concedido 10.158 indultos. A pesar de que la ley indica que es una “medida excepcional” esta herramienta se viene utilizando de forma generalizada. En total, se han decretado casi 600 indultos por año, con una media de 1,64 al día.

Estas cifras podrían asustar. Menos mal que todos sabemos que estas medidas son para que los juegos y las risas no se apaguen…

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