EUROPEAS 2014: UNA NUEVA VOZ

Formulamos una invitación a la ansiada coordinación de las formaciones que defienden la cultura de los valores y la vida. ¿Nos ayudas a difundirla?

Brote

Elecciones 2014: oportunidad histórica

Nos encontramos a un año exacto de las elecciones para el Parlamento europeo. Serán el 25 de mayo de 2014. Esta cita representa una oportunidad histórica para todas las formaciones extraparlamentarias que defienden principios y valores. Se dan muchas circunstancias que invitan al optimismo:

  • Los dos partidos oficialistas (PP y PSOE) acusan un grave desgaste debido a su endogamia, corrupción y privilegios injustificados. La ciudadanía se refiere a ellos como la “Casta”.
  • Empieza a calar en el electorado la percepción de que no existen grandes diferencias ideológicas entre ambos partidos. El pueblo ha creado la demoledora etiqueta de PPSOE.
  • Existe una gran desafección por el bipartidismo y basta darse un paseo por las plazas o las redes sociales para ver que hay miles de ciudadanos buscando nuevas opciones políticas. Las últimas encuestas sobre intención de voto revela que el voto al PP y el PSOE se encuentra en sus mínimos históricos desde 1978.
  • Ante esta situación, no es descartable que los grandes medios de comunicación den más cancha que en el pasado a formaciones pequeñas. Si no, corren el riesgo de perder el pulso de la actualidad y actuar de espaldas a la realidad ciudadana.
  • Aunque en el Parlamento europeo nacen el 70% de las leyes que nos gobiernan, el electorado percibe las elecciones europeas como algo distante. Por ello, históricamente esta contienda electoral favorece más que ninguna otra el voto de castigo.
  • En las elecciones europeas es donde más se relaja la autocensura del “voto útil”. Esto es muy importante porque el principal enemigo del voto de valores siempre ha sido el pragmatismo mal entendido: voto al PP, aunque no me convenza, para que no salga el PSOE. En las europeas la gente es propensa a votar más con el corazón y menos con la calculadora.

En resumen, se acerca una oportunidad histórica que no se repetirá, al menos, en los próximos diez o quince años. Tal vez nunca se repita una ocasión tan propicia para que las formaciones de la periferia del Sistema puedan causar un impacto fecundo.

Es la hora de los idealistas.

Coordinación y unidad: de la necesidad, virtud.

En nuestra opinión, ninguno de los partidos extraparlamentarios se encuentra en condiciones de articular por sí solo un discurso alternativo al del PP ni de capitalizar las decenas de miles de votantes que buscan una nueva opción política. Por tres motivos:

  1. Las formaciones idealistas se verán obligadas a pugnar entre ellas para atraer la atención del mismo segmento de votantes y a perder tiempo y recursos en distinguir sus respectivos mensajes. El resultado será que el discurso perderá fuerza y se empobrecerá.
  2. Si no hay una plataforma conjunta, el votante no tendrá motivos fundados para confiar en que su voto puede marcar la diferencia cuando, hasta la fecha, ningún partido ajeno al circuito oficial ha obtenido resultados significativos más allá de algunos éxitos modestos a nivel municipal. Temerá que el voto de las personas que se encuentran en su misma situación se acabe perdiendo sin ninguna utilidad entre una multitud de partidos pequeños.
  3. En breve Vidal Quadras acabará de escenificar una escisión del PP que se lleva gestando meses y que pretenderá recoger el voto de los descontentos con las políticas Mariano Rajoy. Está por ver si algún otro dirigente de perfil pro-vida se une a él en ese proyecto. Sólo un frente común de los partidos extraparlamentarios estará preparado para frenar su empuje y evitar que oportunistas de última hora se alcen con la bandera que ellos llevan años sujetando gallardamente fuera de las instituciones bajo todo tipo de inclemencias.

Para provocar una llamada a la esperanza es fundamental que los ciudadanos perciban que algo ha cambiado en la escena extraparlamentaria.

La suma de 1 + 1 + 1 sale mucho más que 3. La experiencia de la Coordinadora por la Vida muestra que la gente tiene ganas de sumar esfuerzos para construir una ilusión colectiva. La ilusión es contagiosa. Es viral. No se puede pedir al ciudadano que vote con valor cuando los líderes políticos no han tenido el coraje de llegar a acuerdos sobre unos principios elementales. Por el contrario, la noticia de la ansiada alianza puede catalizar el mensaje de que ahora sí que es posible el cambio. Puede iniciar la ola de motivación del #SíSePuede.

Por eso, desde la Casa en el Árbol hacemos una invitación a los distintos partidos y asociaciones que defienden los valores y la vida para que busquen puntos de encuentro y estudien la oportunidad de concurrir a las europeas bajo una única candidatura.

Elecciones 2014: responsabilidad histórica

El hecho de que existan condiciones propicias es una oportunidad histórica pero también es una responsabilidad histórica. Los líderes de estas formaciones tienen sobre sus hombros el peso de decidir si dan un paso al frente y se coordinan o van, como en tantas otras ocasiones, cada uno por su lado. Quienes dirigen formaciones extraparlamentarias desde hace años son hombres y mujeres que les mueven principios muy asentados. Están muy curtidos en la adversidad y están acostumbrados a dar la batalla aunque sepan de antemano que está perdida. En un mundo político de fenicios y mercaderes, ellos van a contracorriente y hacen, simple y llanamente, lo que deben hacer. Lo que les dicta su conciencia.

A diferencia de otras ocasiones, en estas elecciones puede que no baste con que cada partido haga con rectitud todo lo que esté en su mano. Esta vez habrá que tener en cuenta que el contexto político es privilegiado para que se alce una nueva voz. Es cierto que los partidos que defienden la cultura de los valores y la vida tienen diferencias de programa y de estrategia. Y puede que una alianza con otras formaciones para esta cita electoral perjudique en alguna medida su posicionamiento. Pero desde aquí os invitamos a todos a recordar los principios últimos que nos llevaron a cada uno de nosotros a entrar en la escena política. Los principios por los que vale la pena luchar no entienden de siglas, ni de colores, ni de personalidades. Nosotros estamos convencidos de que, si se explica bien a las bases de los partidos el acuerdo, lo entenderán perfectamente. No olvidemos que las bases también están curtidas en la adversidad. En esta ocasión, más que nunca, es necesario que tanto líderes como militantes actúen con generosidad y altura de miras. Hay momentos en que no sumar significa dividir. Y muchos ciudadanos necesitamos que se escuche una nueva voz tanto como el aire que respiramos.

Vota con valor, vota con valores

Hay partidos que a los ojos del ciudadano tienen mucho en común. Es mucho más lo que les une que lo que les separa. En concreto, y esto es lo fundamental, comparten una misma concepción de la persona, la familia y la sociedad. Ahora mismo en el Congreso sólo hay partidos que tienen una visión utilitarista de la persona y una visión mercantilista de las relaciones sociales. Ahora es más necesario que nunca una voz que defienda el valor y dignidad de la vida, un orden social justo basado en la familia natural, el respeto a las diferencias culturales de los pueblos y una economía al servicio de la comunidad y no orientada exclusivamente a la maximización del beneficio. Somos muchos los que queremos votar con fuerza en las próximas elecciones europeas.

El hecho de que sean unas elecciones en clave europea permite evitar los temas más espinosos en los que divergen los partidos idealistas, que muchas veces tiene que ver con cuestiones internas como la organización territorial del Estado. Las elecciones de 2014 son una oportunidad inmejorable para centrarnos en todo lo que nos une.

Queda por delante un año para construir entre todos el discurso de la esperanza. ¿Seremos esta vez capaces de asumir riesgos para defender lo que de verdad importa? Como dijo una de las figuras clave del siglo XX: “no tengáis miedo”. No olvidemos que el vuelo de una mariposa puede generar un huracán al otro lado del mundo. Es el momento de recuperar la ilusión.

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