DESENMASCARANDO AL PP (2): ¿QUÉ FUE DE LA ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO?

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Hubo un tiempo en que la derecha hablaba de economía social, comunitarismo y cooperativismo. 

En el programa electoral de Alianza Popular de 1977 se defendía este modelo de economía y de empresa:

“La economía social de mercado y el régimen de libre empresa que han llevado a Occidente a un nivel de prosperidad no igualado y de libertad superior a cualquier otro modelo económico-social conocido, serán amparados y potenciados”.

“Somos partidarios de una reforma de la actual estructura jurídica y económico-social de la empresa (…) el reforzamiento de su sentido comunitario, la defensa de los pequeños accionistas y la mayor integración y participación de todos los elementos que la integran, capital, dirección y trabajo, así como la humanización de sus relaciones internas. (…) La empresa cooperativa, en todas sus formas, gozará de una protección del Estado, dentro de los principios de eficacia, transparencia y responsabilidad”.

Vemos que al inicio de la democracia la derecha defendía lo que llamaba una “economía social de mercado”. El término lo acuñó Alfred Müeller-Armack en 1947, después del drama de la Segunda Guerra Civil Europea. Se trata de una economía de mercado dirigida por criterios sociales, es decir, una tercera vía más allá de capitalismo y socialismo. Este modelo rechaza tanto la economía puramente liberal como la economía controlada por el Estado.

La derecha española de finales de los setenta hablaba de cuestiones con el “sentido comunitario de la empresa”, es decir, concebía las empresas como entidades que no sólo se movían por el afán de lucro sino que prestaban un servicio a la comunidad. En su concepción de la empresa había una voluntad de favorecer la convergencia de capital, dirección y trabajador, facilitando la participación de éste en la marcha de la sociedad.

La derecha de principios de la democracia quería aplicar un modelo económico en el que el cooperativismo ocupaba un lugar especial. No era casualidad. La cooperativa combina propiedad, trabajo por un beneficio, retribución por la iniciativa, cierta auto-suficiencia, la supresión de intermediarios innecesarios y un fuerte compromiso con el apoyo mutuo. ¿No son estos los verdaderos valores de la derecha?

Qué cosas tenían los primeros chicos de derechas de la democracia, ¿verdad? Economía social, comunitarismo y cooperativismo. A lo mejor nos equivocamos pero puede que esto se debiera a que en aquellos años la derecha tenía aún una inspiración social cristiana.

Hoy el panorama no puede ser más distinto. En las 214 páginas del programa electoral del Partido Popular de 2011 no se encuentra ninguna referencia a la “economía social”, la visión comunitaria, la participación del trabajador en la marcha de la empresa o el cooperativismo.

La derecha social ha sido sustituida por la derecha mercantilista, guiada únicamente por el laisser faire y la lógica del beneficio. Lejos de buscarse la integración de los trabajadores en la gestión de la empresa, se mercadea con ellos como si fueran una mercancía más.

¿Cómo hemos llegado a esto? A finales de los ochenta y principios de los noventa unas élites de educación libertaria tomaron posiciones dentro del aparato del partido que monopolizaba la derecha sociológica (el PP) y arrastraron de forma paulatina a posiciones liberales a millones de votos católicos.

Por eso creemos que hay una derecha perdida. Una derecha social y alternativa que fue abandonada en la cuneta y que puede estar buscando el camino de vuelta a casa.

Y la tercera vía puede ser ese camino.

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