Compromiso católico: rehabilitar la política

papa-francisco

Los políticos católicos no han dado buen resultado. Es la hora de los católicos en política.

Una voz diferente para Barcelona

Esta semana hemos conocido la noticia de que Bruno Salvador ha aceptado la propuesta de encabezar la lista de la coalición de VOX y Partido Familia y Vida para las elecciones municipales de Barcelona. Como barceloneses, los díscolos habitantes de la Casa en el Árbol nos alegramos por este paso al frente.

Cualquiera que nos lea desde hace algún tiempo sabe que aquí defendemos principios y no siglas. En el pasado hemos apoyado a Impulso Social (en el cual estaba integrado PFyV) y hemos criticado y felicitado a VOX cuando lo hemos considerado oportuno. De hecho, mantenemos nuestras reservas sobre algunos posicionamientos de VOX, pero eso es otra historia…

En este blog hemos seguido de cerca la trayectoria de Bruno Salvador desde hace unos meses. Fue el primer edil del PP en darse de baja del partido tras confirmarse la traición de Mariano Rajoy a sus electores al retirar la ley de reforma del aborto. Tomó su decisión en conciencia y antepuso sus convicciones como católico a la sumisión a la estructura del partido.

Salvador considera que el PP “es un partido que tiene un discurso agotado, que se limita al aspecto económico”, y denuncia que la “izquierda hace la política, la ingeniería social y el PP la mantiene”.  En el mismo sentido, añade que “es un partido desfondado ideológicamente que deja a la izquierda la transformación de la sociedad. Ha renunciado a dar la batalla de las ideas y ha asumido en su totalidad la ideología socialista”.

Este movimiento nos ha hecho recordar el llamamiento que hizo el Papa Francisco a los católicos en junio del año pasado.

Francisco Superman

Llamamiento a rehabilitar la política

En la entrevista de Henrique Cymerman al Papa Francisco en Cuatro, entre otros temas que acapararon los grandes titulares, el Papa deslizó una exhortación a que los católicos nos involucremos en política.

En aquella entrevista, el Papa calificó la política como “una de las formas más elevadas del amor, de la caridad, porque lleva al bien común”. Y añadió que “una persona que, pudiendo hacerlo, no se involucra en política por el bien común, es egoísmo; o que use la política para el bien propio, es corrupción”. En apenas dos frases el Pontífice nos dio una nueva perspectiva sobre el compromiso político en su sentido más auténtico. No es suficiente con abstenerse de usar la política en provecho propio, es necesario que todos aquellos cristianos que sientan vocación política respondan a esa llamada.

La relación entre el servicio en la vida pública y la caridad no es nueva. Ya en su día Pío XI llamó la atención sobre este vínculo: “¿acaso no es el terreno de la política (…) el de la mayor caridad?”.

En aquella entrevista, el Papa no quiso quedarse sólo en el principio general, sino que nos recomendó una guía concreta: el documento “Réhabiliter la politique”, de 1999. Francisco destacó que “hace unos quince años los obispos franceses escribieron una carta pastoral que es una reflexión con el título “Réhabiliter la politique”. Es un texto precioso hace darte cuenta de todas estas cosas (en relación a la política, la caridad y el bien común)”.

Sobre este documento, recomendamos leer el artículo: Qué dice sobre la política el “texto precioso” recomendado por Francisco.

No es la primera vez que el Papa Francisco se refiere a este texto. En su exhortación Evangelii Gaudium, el Pontífice afirma que “la política, tan denigrada, es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común”. La nota al pie de página confirma que el Papa sigue la estela de Pío XI y la pastoral de los obispos franceses.

Y en el mismo pasaje de Evangelii Gaudium Francisco añade lo siguiente:

¡Ruego al Señor que nos regale más políticos a quienes les duela de verdad la sociedad, el pueblo, la vida de los pobres! Es imperioso que los gobernantes y los poderes financieros levanten la mirada y amplíen sus perspectivas, que procuren que haya trabajo digno, educación y cuidado de la salud para todos los ciudadanos. ¿Y por qué no acudir a Dios para que inspire sus planes? Estoy convencido de que a partir de una apertura a la trascendencia podría formarse una nueva mentalidad política y económica que ayudaría a superar la dicotomía absoluta entre la economía y el bien común social.

¿Por qué esa referencia repetida al documento de los obispos franceses? Parece obvio que el texto ha influido de forma intensa en la visión del Papa. Sin embargo, los documentos sobre el papel de los católicos en política son abundantes. ¿Por qué esta cita concreta y no otra? En nuestra opinión (y esto supone ya adentrarse en las arenas movedizas de la interpretación), esta referencia probablemente no sea casual. Francia tiene un simbolismo especial en el terreno político. En Francia se gestó una filosofía (con su correspondiente rama de filosofía política) que vino a erosionar la noción clásica del bien común (aristotélica y escolástica) y a entronizar el individualismo y el relativismo en la vida social. Al mismo tiempo, también en Francia se está produciendo actualmente un verdadero renacimiento de los valores cristianos que trata de restaurar la función orientadora de fe y la trascendencia en la acción política, y ello acompañado por un movimiento transversal en defensa de los principios de la vida y la familia. Puede que el Papa sea consciente de la importancia de recuperar Francia como paso fundamental para recuperar Europa.

En la legendaria entrevista el Papa también tuvo unas palabras para los políticos jóvenes. Reconoció que le ha llamado la atención un fenómeno que se da entre todos ellos, ya sean “de centro, izquierda o derecha”, y es que “quizás hablen de los mismos problemas [sociales] pero con una nueva música, y eso me gusta, me da esperanza (…)”.

El Papa Francisco no dedicó en la entrevista más de dos minutos a la necesidad de rehabilitar la política. Sin embargo, su mensaje tiene una claridad radical que es capaz de despertar conciencias e inspirar para la acción.

Tomar la palabra

En España, los jóvenes hemos visto que los políticos católicos no han dado buen resultado. Puede que haya llegado la hora de los católicos en política. Las próximas elecciones municipales de mayo son una buena oportunidad para que muchos católicos con vocación política se comprometan. Como hemos dicho ya en otras ocasiones, conforme al principio de subsidiariedad, el ámbito municipal es el espacio natural para iniciar el cambio y mostrar una forma diferente de ser y estar en política (ver ¿Municipalismo?).

Confiamos en que el ejemplo del ex edil del PP y candidato a la alcaldía de Barcelona pueda inspirar a muchos otros para que, en estos momentos decisivos, den un paso adelante por el bien común social.

Una nueva generación debe tomar la palabra.

Y los municipios.

P.D. Si te ha gustado este artículo, por favor difúndelo en tus redes sociales. Puedes ayudar a tomar conciencia.

facebook twitter

Si te ha gustado, comparte

Deja un comentario