AGENDA EUROPEA: ÚLTIMO ASALTO AL HOGAR

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Cuando una familia deja de pagar, el banco la desahucia. Cuando un banco deja de pagar, lo rescatamos (con dinero de las familias).
El Memorandum of Understanding (MOU) dice que hay que suprimir la ayuda a la adquisición de vivienda en España. Debe fomentarse el alquiler. Paradójicamente, el MOU es un documento de rescate encubierto al sistema financiero español: le proporciona crédito para que lo inyecte en los bancos que no pueden atender los compromisos contraídos. Es decir, suprime la ayuda a las personas para la adquisición de viviendas y, al mismo tiempo, ayuda a los bancos que se pillaron los dedos con la promoción de estas mismas viviendas.
El neoliberalismo que marca la agenda europea es (en teoría) defensor de la propiedad privada. Ahora vemos que lo que en realidad persigue es la acumulación de propiedades en unas pocas manos. La incentivación del alquiler parece revelar que los Señores de la Deuda quieren convertir a los pequeños propietarios en meros consumidores. Chesterton, fiel a su estilo mordaz, denunció el contrasentido de que el capitalismo rapaz tendiera a la concentración de la propiedad:

Uno pensaría, al oír hablar de los Rothchild y de los Rockefeller, que ellos estaban del lado de la propiedad. Pero obviamente ellos son los enemigos de la propiedad, pues son enemigos de sus propias limitaciones. Ellos no quieren su tierra propia, sino la de las otras personas. Es la negación de la propiedad que el Duque de Suderland sea dueño de todas las granjas en un estado. Lo mismo que sería la negación del matrimonio si él  tuviera todas nuestras mujeres en un harén.

Ahora las familias se enfrentan a una doble tenaza: por un lado, la restricción del crédito y la supresión de ayudas dificulta el acceso a la vivienda a los que no la tienen y, por otro lado, a los que la tienen se les expulsa de su hogar a la primera dificultad. La mano invisible no quiere que tengamos ni dónde caernos muertos. Sabe que la familia se desarrolla con más plenitud cuando está enraizada en su propiedad.
Los Señores de la Deuda no tienen inconveniente en ayudar a los bancos. Se dice que salvar los bancos va en beneficio de todos porque los bancos son sistémicos. Se olvida que las familias y los hogares son más sistémicos todavía. Y estamos entrando en una situación de emergencia nacional. Hoy casi un 22% de los hogares españoles se encuentra por debajo del umbral de riesgo de pobreza. Nos parece que hay algo indecente en todo esto. Recelamos de un plan que supuestamente pretende ayudar a las familias de forma indirecta, a través de bancos, pero no de forma directa. Tengo la impresión de que si nos preguntasen dónde preferimos destinar el dinero de nuestros impuestos los tecnócratas se llevarían una sorpresa.
Es bien sabido que la familia es la célula de la sociedad. Ahí se desarrolla la persona y empieza cualquier proyecto vital que valga la pena. Ahí está el último refugio de protección en caso de dificultades. Empieza a estar claro que el rumbo de la agenda europea pasa por extender la precariedad del mundo laboral al entorno del hogar. Será porque cuando uno está en situación precaria es más dependiente y se queja menos.

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